martes, 8 de abril de 2008

Gaitán vive




Pero ..., el legado de la oligarquía que combatió sigue vivo en sus herederos enquistados en el poder.



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Hace algunos lustros sostuve una para mi enriquecedora y grata correspondencia con la hija del lider Jorge Eliecer Gaitán cuyo espíritu o legado ha jugado un papel importante en la vida familiar. Comparto a continuación uno de esos intercambios epistolares:



1) Una carta a Gloria Gaitán:




Definitivamente Ud. no está sola y, así quienes la acompañemos no seamos una gran multitud, creo que de alguna forma constituimos una fuerza que se integra a corrientes universales en aras del crecimiento moral de la humanidad.



En el seno de mi familia que no ha estado alejada de las estructuras del poder y no en virtud de otra cosa diferente que al ejercicio de la inteligencia en el buen sentido de la expresión, siempre escuche al interior con toda claridad el señalamiento de quienes eran y siguen siendo los responsables de nuestra tragedia colombiana.



Mi progenitor, Mario Ellas Gärtner G., quien se desempeño durante años como Juez y luego como Notario, cargo en el cual se jubilo, con claridad y sin rodeos siempre me supo poner de presente qué intereses y negocios turbios había detrás de todos esos registros de defunción que yo como niño le ayudaba a llenar en los formatos de la Notaria de Calarcá donde siempre como causa de la muerte se anotaba simplemente "anemia aguda".



De esa "anemia aguda" me parece padece el cerebro de tantos compatriotas incapaces de ver nuestra desgracia o cobardes incapaces de superarla.



Hoy encanecidos, con un cuidado vientre y pieles frescas gracias a los desayunos con jugo de naranja y zanahoria de que han podido degustar gracias al garrote y al vinagre dado al pueblo, esos personajes tratan de borrar la historia, al tiempo que ponen cara de asombro por la supuesta "pérdida de valores" y por la violencia reinante que ellos supieron cuidar en su cuna.


Un cordial abrazo y que finalmente la verdad impere.



Guillermo Anibal Gartner Tobón


P.S. Mire Ud. como el ciberespacio se torna en una esfera propicia para el libre despliegue del espíritu. Ello no significa que sea carente de riesgos pero la vida es también ello.




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2) Respuesta de Gloria Gaitán:




"Doctor Gärtner: estoy conmocionada con su mensaje. Al fin alguien que reconoce que es en los clubes y en los grandes salones donde se acuerdan, conjuntamente entre TODOS los dirigentes, liberales y conservadores, políticos y empresarios, iglesia y señoritos light, los complots de muerte y miseria para nuestro pueblo!



Mi padre lo gritó a todos los vientos al denunciar en sus discursos que la violencia era un complot satánico que se preparaba desde los clubes- donde se reunían jefes liberales y conservadores para pactar y abrazarse, mientras alimentaban el odio popular entre liberales y conservadores. Ya siendo jefe del Partido Liberal (y estando los jefes naturales de huida al exterior (López, Santos) ante este sacrilegio de ver a un hombre del pueblo dirigiendo al liberalismo) mi padre dirá: "...No me importan los partidos. Combato al país político, a esa pequeña casta insensible de los hombres que necesitan embajadas y ministerios y negocios con el Estado,que comprenden con claridad que la única manera de tener esas influencias, de enriquecerse a la sombra del gobierno, es provocando el odio y la violencia entre los colombianos... Todo esto es una inmensa farsa. Todo esto es un drama del país político. Ellos se ríen allá en las alturas de Bogotá. Allá se abrazan con los adversarios, pero siguen fomentando el odio y la muerte en las lejanas tierras". (septiembre 25 de 1947, Cartagena)

Lo peor es cuando veo que, en lugar de reconocer que ha sido una violencia DE CLASE que se inicio en 1945, utilizando el inconsciente sectarismo popular, todos los "violentologos" hablan de violencia partidista, echándole así la culpa al pueblo liberal y al pueblo conservador, cuando eran solamente los instrumentos al servicio de un pacto de sangre de la oligarquía liberal y conservadora que se abrazaba en los salones de los clubes, se reía y se repartía las ganancias. No fue, he dicho una y mil veces, una guerra liberal-conservadora. La oligarquía, que la planeó, la incentivó a través de sus agentes políticos, era LIBERAL-CONSERVADORA y las victimas el pueblo humilde eran liberales y conservadores. Es una verdad a todos los vientos, para no seguir echándole la culpa al pueblo que solo en su inconsciencia sirvió de instrumento. Un muerto del pueblo liberal o del pueblo conservador era una ganancia para la oligarquía conjunta liberal y conservadora porque con eso mantenían vivo el sectarismo para impedir la advertencia de mi padre cuando decía: “ay de la oligarquía cuando el pueblo se una". El sabia con claridad que "el pueblo colombiano no tiene dos partidos sino que ha sido partido en dos". Así es como dirá: "Nadie va a sorprenderse al comprobar que cuando los hombres gritan un viva al partido conservador o un viva al partido liberal, no están proclamando una doctrina diferente, que ellos no tienen, sino que están apenas confirmando el hecho de que son simple eco de pasadas ideologías que nos legaron la herencia de viejos sentimientos, pero que no pueden legarnos sus viejas ideas, porque la idea es por naturaleza transitoria y mudable. Y están confirmando que esas masas con distintos rótulos están viviendo vida conservadora, es decir, herencia del pasado". Por eso afirmará Alberto Lleras Camargo en 1946; "...Gaitán cree que su movimiento desborda los límites del liberalismo y avanza sobre el territorio conservador, en las masas populares. En su más reciente etapa esta característica se acentúa". Y por eso también repetirá mi padre: "... en los pueblos conservadores hemos tenido por primera vez muchos votos. Eso tiene importancia. Es lo que estamos buscando: que el pueblo, todo el pueblo, se identifique con el partido liberal y que los oligarcas se queden con el partido conservador. Así estaremos más claros".



Gracias doctor por hacerme sentir acompañada en este sentimiento de espanto cuando veo a los autores de toda esta miseria fungiendo de pacifistas, se me revuelve el alma pensando que ya están tramando la traición, como lo hicieron con José Antonio Galán y Guadalupe Salcedo. Son "los mismos con las mismas" en el tiempo y en la distancia y nosotros, los del País Nacional somos "los mismos idiotas con las mismas confianzas" en su buena voluntad y con la esperanza de que "de pronto" el Partido Liberal pueda salvarnos!!! Babosadas."




En mi hogar recuerdo desde niño la imágen de Jorge Eliecer Gaitán estuvo siempre presente
en la mesa adaptada de una vieja máquina de costura estaba el radio de tubos y sobre
el mismo una estatuilla del lider liberal.






















domingo, 6 de abril de 2008

PARA NO QUEDARNOS EN LA SIMPLE PROPUESTA







Para todos los Gärtner, los Tobón, los Vargas, Gómez, Murillo, Cataño, Salazar, Posada, De la Cuesta, Nicholls, López, etc., y pare de contar cuánto y tanto enlace se ha producido y se está produciendo en nuestra historia como FAMILIA y familias, antes y después del arribo de nuestros antepasados europeos y producidos los ricos mestizajes con nativos y afrodescendientes.


La invitación es a construir nuestra memoria en la historia de los conflictos colombianos en los cuales hemos sido victimas y victimarios, autores o coautores, complices, auxiliadores, propiciadores y tal vez entre nuestra consanguinidad haya casos de quienes han pasado por todo esto como simples observadores sin tocarse ni mancharse :) , como las brujos y brujas que los y las hay las hay.




La historia del cementerio de los Gärtner es indiscutiblemente una piedra de amarre para desatar la compleja relación de los descendientes del alemán y luterano Georg Friedrich Gärtner con los representantes de la llamada Santa Madre Iglesia Apostólica y Romana. En esta misma bitácora se puede consultar documentación sobre las desaveniencias y los acuerdos logrados con la Iglesia Católica con intervención del Vaticano.




Hoy quiero colocar aquí y desde el campo de los Tobón una otra propuesta para reflexionar sobre la intolerancia al interior del grupo familiar mismo, sus consecuencias, lo que ha representado ese fenómeno de la intolerancia para impedirnos vivir mejor.




Tomo el caso de mi tio materno Pablo Tobón "confesando" que aun sin intervención de mi voluntad me privé de tener una comunicación con el en virtud del ambiente de estigmatización alimentado por estructuras de exclusión que siguen vigentes en el entorno colombiano en todos sus componentes étnicos, sociales, económicos, políticos.







Edith de Cardona, la esposa del primo Alfredo, publicó la siguiente nota el 6 de enero de 1985:





"Carta a un habitante del otro mundo
Por EDITH DE CARDONA T.






Tus ojos se cerraron para siempre este 27 de noviembre. Y aunque estuviste presente, querido Pablo, no pudiste saber lo que ocurría a tu alrededor.
Había mucha gente en la iglesia. Muchos amigos y muchos curiosos. Unos fueron porque si, porque no tenían otro programa; y algunos porque de verdad sentían tu partida.
Alii estaban tus viejos camaradas. Los que se reunían contigo en aquel café a jugar cartas o dominó. Vi lágrimas en sus envejecidos ojos. Estaban también los galleros sobrevivientes. Los que todavía guardan las pitas y las espuelas junto al recuerdo del saraviado o del gallo canelo.
El peso de los años impidió que algunos retomaran el largo camino al cementerio. Acompañaron con la mirada hasta que, a lo lejos, el cortejo se perdió.
Otros de tus viejos amigos, con andar cansado, recorrieron ese camino tantas veces trajinado. Y vivieron de nuevo los recuerdos. Te veían, con clara nitidez, igual que en los tiempos mozos, cuando todos los domingos, en loca carrera, desbocabas tu caballo, y lo hacías rastrillar en los guijarros, desafiando a la caterva violenta que oprimía a tu pueblo.
También te acompañaron los curiosos, los indiferentes y unos pocos, poquísimos, de tu misma sangre para quienes significaste algo en su vida._
Estuvo aquel sobrino, su esposa e hijos. Ese, el que te brindo una vejez tranquila y apacible. El que respetó tu voluntad de morir donde te diera la gana, en la aldea que no fue tu cuna, pero que tu quisiste que fuera tu sepulcro. Allí, junto a ti, estuvo ese sobrino que fue como un verdadero y noble hijo tuyo. Porque por desgracia, los que tu engendraste, no tuvieron la gracia divina de la misericordia y el perdón para un viejito solitario. Ellos no quisieron saber de tu partida.
Otro de tus sobrinos también estuvo a tu lado. Ese que te respetaba y amaba desde niño. Vi sus lágrimas furtivas que se escapaban mientras sellaban el nicho.
Ya no podría volver a acompañarte en la banca del parque, ni volverá a preguntar por la fundación de la aldea del Rosario, ni por tus pasos con los colonizadores del Jardín o de Envigado.
Pero había mas parientes: uno que se emborrachó a tu salud", y otros sin dolor disponible porque ya lo habían gastado con sus hijos.
Una vez dijiste que cuando abandonaras esta vida, lo harías sin importunar a nadie, que no invitaran a dolientes o conocidos. Tus sabias, con la sabiduría de los viejos, que a los entierros la gente va como a los estadios o a las corridas de toros. Só1o les falta llevar el fiambre o la bota de manzanilla.
Por eso Hugo, cumpliendo tu voluntad, a muy pocos se les dio la triste noticia.
Los curiosos, esos que fueron porque si, hablaban a tu lado de mil cosas: del costo de la vida, del mal tiempo, del vestido de la amiga. Y mas atrás alguien preguntó: "Tu conociste al muerto?" Siquiera no los oíste!!!
Llegamos al cementerio. El borrachito terminó su fiesta y regresó a su tierra. Los curiosos ni entraron al camposanto.
Cruz Helena, la Samaritana de tus últimos pasos, rezaba recogida una oraci6n por el eterno descanso de tu alma Pablo Tobón Vargas.
Aun estábamos alli unos pocos: los que sentíamos tu partida. Nos quedamos solos... con tu ausencia.
Fuimos saliendo...Nos separabamos para siempre: tu camino seguía hacia la eternidad y nosotros quedabamos en este carnaval."


Queda pues así indicado un camino para cuya "trilla" me comprometo.


Remito también a la publicación que hizo LA PATRIA de Manizales el domingo 9 de diciembre de 1984 del escrito de Alfredo Cardona Tobón sobre el tio Pablo Tobón con el titulo "El último envigadeño de la caravana del Jardín".






miércoles, 2 de abril de 2008

QUE EL HERMANO BUSQUE AL HERMANO

Trinchera en la entrada/salida del tunel en la carretera entre La Felisa e Irra




LLAMA A TU PRIMO Y CONVERSA CON EL ...






"Esta guerra llegó a un punto de degradación vergonzoso para todos quienes aquí habitamos.

Hay que pararla, hay que detenerla y esto, dada la naturaleza interna de una guerra fratricida, no puede ser una responsabilidad o tarea de vicarios o representantes:

¡Que el hermano busque al hermano!

No casa por casa en allanamientos sino, familia por familia en una nada fácil pero edificante comunicación de sus conciencias, sus espíritus y sus almas.

No es una guerra entre unos locos desviados contra el ejército nacional sino una guerra estúpida de nosotros contra nosotros mismos. Nada ni nadie desde fuera (cualquiera desde fuera) podrá “arreglar” lo que son nuestros asuntos internos.

Si logramos esa comunicación y nos unimos perdonando pero sin olvidar, lo cual templa el alma y exige sacrificio, autodominio y crecimiento, a lo mejor, podamos sacudirnos de otras guerras que nos han impuesto y estar mejor preparados para las que se nos pueden venir encima en este mundo globalizado y post-moderno.


Pereira, Mayo 8 de 2003."



Ese pensamiento de hace un lustro salta de nuevo ante mi conciencia para pensar en las posibilidades que podríamos darnos los colombianos si en y desde el interior de CADA FAMILIA (independiente de qué tipo de familia sea) y a sabiendas se empieza a construir esa deseable paz.


Pienso independientemente de lo que diga el DANE que por excepción hay familias, no necesariamente pocas, colombianas en las cuales no hay un miembro de la fuerza pública en servicio o en retiro, un guerrillero o exguerrillero, un paraco, un marica (gay no salido del closet), una monja, una prostituta, un bobo y algún loco. La novia de ..... anda metida en .... , el amante de ... como que anda por ahi ..., alcahuetas, complices, auxiliadores, de ... y de ...,entonces ¿cuándo superar ese estado mental de comportarse como si el problema fuera de ESOS contra los OTROS?


Pensar como lo hace el presidente y su despistado amigo José Obdulio y todo ese combo de condiscipulos y amigos antioqueños a quienes veo muy embolatados para no decir enredados, para quienes los factores de conflicto armado y sus componentes humanos son "desviaciones" y no expresión de una historia que si se echa por la puerta se entra por la ventana, no constituye condición alguna sino para el mantenimiento de estas condiciones vergonzosas. Que el producto de toda esta historia se encuentre degenerado, podrido, esto es otro asunto.

Que los mandos de las FARC-EP y sus bases o respaldos sociales y políticos responsables se mantenga en el estado mental de los años 60 se explica claramente en el hecho de que la contraparte, sostenida y determinada por los herederos del FRENTE NACIONAL, no ha podido superar el estado mental de los 50.





LLAMA A TU CUÑADO E INVÍTALE A DESOBEDECER
***
No necesitas amputarlo ni bombardearlo.
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Dejo a mis colegas profesores de humanidades la pregunta y les invito a hacer su comentario en esta entrada, creo que nuestros parientes y amigos entre "tirios" o "troyanos", o al menos algunos entre ellos, nos leeran y algo puede resultar de este ejercicio.
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Lo anterior, es:
  • PREMODERNO
  • MODERNO
  • POSTMODERNO

¿qué de la contemporarización?

¿Nos enferma o atropella la contemporaneidad igual que a los niño el sereno?

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lunes, 31 de marzo de 2008

ÁRBOLES

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QUÉ TIEMPOS SON ESTOS EN QUE UNA CONVERSACIÓN SOBRE ÁRBOLES CONSTITUYE CASI UN DELITO EN TANTO REPRESENTA
CALLAR SOBRE TANTOS CRIMENES (B. Brecht)











Was sind das für Zeiten, wo ein Gespräch über Bäume fast ein Verbrechen ist, weil es ein Schweigen über so viele Untaten einschließt. (B. Brecht)













domingo, 30 de marzo de 2008

ORACION DOMINICAL

y, así





como la rana,

podría ser la mariposa ...




"En el universo infinito, poblado de espléndidas mansiones, cruzado de soles y de mundos, yo no pido para mí sino una pequeña hoja húmeda o el hueco que ha dejado el casco de un caballo, lleno con el agua fresca de la lluvia.” (Luis Tejada, La oración de la última rana)



pero, ejemmmm ...


¿qué estará deseando en su oración el hermano grillo?





sábado, 29 de marzo de 2008

haz click






y ...

SCHWEIN HABEN

ohne Worte



Suerte

sin más palabras.

ANARKOS

VIVIR ES RECORDAR
RECORDAR ES VIVIR ...
¿PERDÓN Y OLVIDO?
¿SIN QUE SE HAYA SUPERADO MATERIALMENTE ALGO? : ANARKOS



¿PUEDE OLVIDARSE LO QUE SE ESTÁ VIVIENDO?
¿LO QUE TODAVIA NO HA PASADO?
¿LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO?












De todo lo escrito amo solamente lo que
el hombre escribió con su propia sangre.
Escribe con sangre y aprenderás
que la sangre es espíritu.
Federico Nietzsche.

En el umbral de la polvosa, puerta,
sucia la piel y el cuerpo entumecido,
he visto, al rayo de una luz incierta,
un perro melancólico, dormido.

¿En qué sueña? Tal vez árida fiebre
cual un espino sus entrañas hinca
o le finge los pasos de una liebre
que ante sus ojos descuidada brinca.

Y cuando el alba sobre el Orbe mudo
como un ave de luz se despereza,
ese perro nostálgico y lanudo
sacude soñoliento la cabeza
y se echa a andar por la fragosa vía,
con su ceño de inválido mendigo,
mientras mueren las ráfagas del día
para tornar a su fangoso abrigo.

Hundido en la cloaca
la agita con sus manos temblorosas,
y de esa tumba miserable saca
tiras de piel, cadáveres de cosas.
Entre tanto, felices compañeros
sobre la falda azul de las princesas
y en las manos de nobles caballeros
comparten el deleite de las mesas;
ciñen collares de valioso broche,
y en las gélidas horas de la noche
tienen calor, en tanto que el proscrito
que va sin dueño entre el humano enjambre,
tropieza con el tósigo maldito
creyendo ahogar el hambre,
y en las hondas fatigas del veneno
echado sobre el polvo se estremece,
fatídico temblor le turba el seno,
y con el ojo tímido, saltado,
sobre la tierra sin piedad fallece.

(Todos vuelven la faz, nadie le toca: al bardo sólo que a su lado pasa, atedia la frescura de su boca "donde nítidos dientes se enfilan como perlas refulgentes"...
Mísero can, hermano de los parias, tú inicias la cadena de los que pisan el erial humano roídos por el cáncer de su pena; es su cansancio igual a tu fatiga, como tú se acurrucan en los quicios o piden paz, sin una mano amiga, al silencio de oscuros precipicios. Son los siervos del pan: fecunda horda que llena el mundo de vencidos. Llama ávida de lamer. Tormenta sorda que sobre el Orbe enloquecido brama.
Y son sus hijos pálidas legiones de espectros que en la noche de sus cuevas, al ritmo de sus tristes corazones viven soñando con auroras nuevas de un sol de amor en mística alborada, y, sin que llegue la mentida crisis, en medio de su mísera nidada ¡los degüellan las ráfagas de tisis!
Los mudos socavones de las minas se tragan en falanges los obreros que, suspendidos sobre abismo loco, semejan golondrinas posadas en fantásticos aleros. Con luz fosforescente de cocuyos, trémula y amarilla, perfora oscuridad su lamparilla; sobre vertiginosos voladeros acometen olímpicos trabajos, y en tintas de carbón ennegrecidos, se clavan en los fríos agujeros, como un pueblo infeliz de escarabajos a taladrar los árboles podridos. Sus manos desgarradas vierten sangre; sarcástica retumba la voz en la recóndita huronera: allí fue su vivir; allí su tumba les abrirá la bárbara cantera que inmóvil, dura, sus alientos gasta, o frenética y ciega y bruta y sorda con sus olas de piedra los aplasta.
El minero jadeante mira saltar la chispa de diamante que años después envidiará su hija, cuando triste y hambrienta y haraposa, la mejilla más blanca que una rosa blanca, y el ojo con azul ojera, se pare a remirarla, codiciosa, al través de una diáfana vidriera, do mágicos joyeles en rubias sedas y olorosas pieles fulgen: piedras de trémulos cambiantes, ligadas por artistas en cintillos: rubíes y amatistas, zafiros y brillantes, la perla oscura y el topacio gualda, y en su mórbido estuche de rojizo peluche, como vivo retoño, la esmeralda. La joven, pensativa, sus ojos clava, de un azul intenso, en las joyas, cautiva de algo que duerme entre el tesoro inmenso no es la codicia sórdida que labra el pecho de los viles: es que la dicen mística palabra las gemas que tallaron los buriles: ellas proclaman la fatiga ignota de los mineros; acosada estirpe que sobre recio pedernal se agota, destrozada la faz, el alma rota, sin un caudillo que su mal extirpe:
El diamante es el lloro de la raza minera en los antros más hondos de la hullera;
¡ loor a los valientes campeones que vertieron sus lágrimas entre los socavones!
Es el rubí la sangre de los héroes que, en épicas faenas, tiñeron el filón con el desangre que hurtó la vida a sus hinchadas venas;
¡loor a los valientes campeones que perdieron sus vidas entre los socavones!
El zafiro recuerda a los trabajadores de las simas el último girón de cielo puro que vieron al mecerse de la cuerda que los bajaba al laberinto oscuro;
¡ loor a los sepultos campeones que no verán ya el cielo entre los socavones!
Y el topacio de tinte amarillento es recóndita ira y concreciones de dolor; lamento que entre el callado boquerón expira;
¡ loor a los cautivos campeones que como fieras rugen entre los socavones!
La joven pordiosera huyó. . . . . .
¿Que formidable vocerío pasa volando por el azul esfera, con el lejano murmurar de un río? Es una turba de profetas. Vienen al aire desplegando los pendones color de cielo; sus cabezas tienen profusas cabelleras de leones. En sus labios marchitos se adivina el himno, la oración y la blasfemia; llama febril sus ojos ilumina de sacros resplandores; pálidos como el rostro de la Anemia, llegaron ya; son los conquistadores del Ideal: ¡dad paso a la bohemia! Ebrios todos de un vino luminoso que no beben los bárbaros, y envueltos en andrajos, son almas de coloso, que treparán a la impasible altura donde afilan sus hojas los laureles conque ciñes de olímpica verdura en tu vasto proscenio a los ungidos de tu Crisma, ¡ oh Genio! Aquel muestra su aljaba de combate, repleta de pinceles; el otro vibra, como ruda clava, un cuadrado amartillo y dos cinceles; se interrogan, se dicen sus proyectos de obras que dejarán eternos rasgos; aunque sean insectos, el mármol y el pincel los harán astros. Un escultor ofrece pulir la piedra como fino encaje para velar un seno que florece bajo la ténue morbidez del traje; aquése de fosfórica pupila, que las del gato iguala, discurre solo en actitud tranquila con el azul cuaderno bajo el ala; y el bardo decadente, el bardo mártir que suscita mofas, levantará la frente, alto nido de férvidas estrofas, y de sus labios, que el reír no alegra, brotará el pensamiento como un águila negra, con las alas enormes desplegadas al viento, para cantar la Venus Victoriosa cuya violenta juventud encarne el espíritu alegre de la diosa en las melancolías de la carne.
El músico, doblando la cabeza sobre la débil caja de su violín sonoro, dice la voz que de los cielos baja como un perfume del jardín de oro,
y, agarrando del cuello enflaquecido al tísico instrumento, lo hace gritar con trágico alarido, y con ahogados trémulos simula el sollozo de un mártir que se queja bajo el negro dogal que lo extrangula; y sobre todos flota, como un sueño de amor en la noche larga, la paz del arte que su duelo embota y su llagado corazón embarga.
Desventurada tribu de miserables, vuestro ensueño vano vuela solo entre sombras como vuelan las grullas en las noches de verano. Esa lumbre asesina de los focos que doran las soberbias capitales, arderá vuestras frentes inmortales y vuestras alas de zafir, ¡oh Locos! Sin pan, ni amor, ni gruta donde dormir vuestras febriles horas, sucumbís a la bárbara cadena, sin más visión que la chafada ruta que os empuja a los légamos del Sena ... ¡Canes, minero, artistas, el árido recinto que os encierra consume vuestros míseros desojos; y en el agrio Sahara de la tierra sólo hallasteis el agua ... de los ojos! Huíd como una banda tenebrosa de pájaros nocturnos que entre ramas hienden la oscuridad sin voz ni huella;
morid: ¡para vosotros no se despierta el día ni se columpia en el Zenit la estrella que llamaron los hombres Alegría Cuan lejos de vosotros se levanta, sobre columnas de marfil bruñido, la ciudad de los Amos donde canta su canto de ventura el gozo entre las almas escondido. Allí todos olvidan vuestra angustia. Los árboles no dejan -de silencio cargados y de flores- llegar, de los vencidos que se quejan, el treno funeral de sus dolores; allí, cual un torrente que dé sus ondas a dormidas charcas, resbala fríamente con ruido sonoro el oro, a los abismos de las arcas. Allí las sedas crujen como crujen las carnes sacudidas por las fieras: son fieras que no rugen los seres sin piedad. Ved como pasa sobre el marmóreo suelo, con su capa de pieles la hembra dura cual un oso gigante sobre hielo. ¿Por qué se abren sus ojos desmesuradamente? ¡Ah! si es que apunta con fulgores rojos el astro de la sangre por Oriente. Bajo el odio del viento y de la lluvia por la frígida estepa se adelantan los domadores de la Bestia rubia;
ya los perros sarnosos se tornaron chacales. De ira ciego el minero de ayer se precipita sobre los tronos. Un airado fuego entre sus manos trémulas palpita, y sorda a la niñez, al llanto, al ruego, ¡ruge la tempestad de dinamita! ¡Son los hijos de Anarkos! Su mirada, con reverberaciones de locura, evoca ruinas y predice males: parecen tigres de la Selva oscura con nostalgias de víctima y juncales. El furioso caer de sus piquetas en trizas torna la vetusta arcada que erigieron al Bien nuestros mayores; y por la red de las enormes grietas va filtrando, con tintes de alborada, un sol de juventud sus resplandores.
Aquél un arma ruda pide, que parta huesos y que exprima el verbo de la cólera; filuda por el trabajo, recogió su lima de fatigado obrero, y bajo el golpe de Lucheni, ¡muda cayó la Emperatriz como un cordero!
Pini, Vaillant, Caserio y Angiolillo, vuestro valor ante la muerte espanta; negros emperadores del cuchillo, que rendís la garganta como débil mendrugo a las ávidas fauces del verdugo;
de duques y barones no circundó plegada muselina vuestros cuellos. Allí donde culmina el dorado listón de los toisones os dio la guillotina su mordisco glacial; vendimiadora que la tez y las almas descolora.
Aún parece vibrar en mis oídos la voz de Emile Henry; ya bajo el hacha iba la a rodar su juvenil cabeza, como la flor al soplo de la racha, y exclamo: "GERMINAL," y de su herida corrió una fuente de licor sagrado que bautizó la historia dolorida de los siervos, con óleo ensangrentado. Y ése fue dulce al comenzar; renuevo de razas de alto nombre. ¿Quién me dirá si un huevo son de torcaz o víbora? La mente no sabe leer lo que en el tiempo asoma; el hombre, como el huevo, en nidos de dolor será serpiente, ¡en nidos de piedad será paloma!
Por dondequiera que mi sér camine Anarkos va, que todo lo deslustra; ¡un rito secular que no decline ante el puño brutal de Bakunine, y el heraldo feroz de Zarathustra!
No puede ser que vivan en la arena los hombres como púgiles; la vida es una fuente para todos llena; id a beber, esclavos sin cadena; potentado, ¡tu siervo te convida! ¡Nada escuchan! Los pobres, a la jaula de la miseria se resisten fieros, y con brazo de adustos domadores y el ojo sin ternura, ¡los enjaula la codicia sin fin de los señores!
¿Quién los conciliará? Tibios reflejos de una luz paternal y vespertina visten de claridad el linde vago: es que el Patriarca de los Ritos viejos, de sapiencia cubierto, se avecina, con la nerviosa palidez de un mago. Es flaco y débil; su figura finge lo espiritual; el cuerpo es una rama donde canta su espíritu de Esfinge; y su sangre, la llama que los miembros cansados transparenta; de su nariz el lóbulo movible aspira lo invisible, son sus patricias manos una garra febril y amarillenta es de los griegos la gentil cigarra ¡que con mirar el éter se alimenta! Impalpable se irgue -melancólico espectro- y de la cuerda blanca a su místico plectro la melodía arranca.
Impalpable se irgue; hay algo de felino en su trémula marcha, hay mucho de divino en la nítida escarcha que su cabeza orea. Cruza sin otras galas que la túnica nívea que semeja las alas rotas de un genio de celeste coro, y sobre el pecho una cruz de pálido oro. Alza el brazo. La Europa lo aguarda como a antiguo caballero, debajo de una bóveda de acero; calla sus labios la soberbia tropa de esclavos y señores; el Pontífice augusto trae el bálsamo santo que redime, y calma la batalla de panteras; revalúa lo justo; ya va a decir el símbolo sublime ... y de sus labios tiernos salió, como relámpago imprevisto, a impulso de los hálitos eternos esta sola palabra: "JESUCRISTO." )

ASI TAMBIEN ES LA VIDA ...

"...y con una luna pálida por las noches
para que fijen en ella sus ojos enigmáticos
preñados de pensamiento." (L.T)






RECORDANDO Y RECREANDO A LUIS TEJADA







"ELEGIA A LOS PERROS MUERTOS




El asesinato de los perros urbanos es un gran crimen que está cometiendo la ciudad, y que tiene ya muchos pobres hogares de duelo; en la casa estrecha del suburbio, el perro es una prolongación vital de la familia, una especie de segundo hijo menor mimado y regañado al mismo tiempo, que comparte íntimamente la vida común y que posee una personalidad acentuada dentro del concierto familiar; se habla de él con naturalidad, se le tiene en cuenta, se le considera inconscientemente como a una débil persona querida, sin voz pero con voto efectivo en las menudas decisiones del hogar; podría decirse que se acumula en el ese excedente de cariño que siempre existe vagamente y que es, quizá, el cariño que se iba a dedicar a los niños fracasados o que se tiene en potencia para los que no han nacido todavía o para los que no nacerán ya; el perro es, en esas casas reducidas de muy intima y estrecha comunidad familiar, como un término medio entre el hijo menor y los hijos futuros, como una personificación anticipada de la probable descendencia.









Por eso, la matanza colectiva de perros caseros, es, en cierto modo, una degollación de los inocentes, una tragedia herodiana que puebla las calles de dulces cadáveres calientes y llena de dolorosa estupefacción los corazones ingenuos que no podrán comprender jamás por que se asesina al pequeño ser expresivo, de húmedos ojos afectuosos, de rosada lengua palpitante de castos dientes de mujer, de profunda alma abierta todas las virtudes heroicas; al pequeño ser tan lleno c inteligencia y de conciencia, tan eminentemente espiritual, que desaloja a nuestro rededor tanta frialdad tanta soledad como la presencia de la mujer amada del amigo preferido; que transcurre a nuestro lado mirándonos calladamente, con una mirada mas honda mas elocuente y más conmovedora que todas las palabras del mundo, aun las santas y terribles palabra de los profetas y de los niños.







Yo no creo que haya una alma irradiante y eterna en el hombre, ese pedazo de carne fría y brutal; pero si el alma existe como una esencia pura, noble y superviviente, allí y nada más que allí tiene que estar detrás de las pupilas cálidas del perro. Y si es verdad que hay un paraíso póstumo, una patria supraterrestre de selección, debe ser para recibir en ella a las almas buenas de los perros; paraíso con niños juguetones y senderos de arena donde pueda estirar sus agiles piernas y pasear su serena alegría; y con una luna pálida por las noches para que fijen en ella sus ojos enigmáticos preñados de pensamiento."



TAMBIÉN LA PODEMOS VER ASÍ:




y para concluir esta entrada a la bitacora, recordemos a Anarkos:


"Mísero can,
hermano de los parias, tú inicias la cadena
de los que pisan el erial humano
roídos por el cáncer de su pena;
es su cansancio igual a tu fatiga,
como tú se acurrucan en los quicios
o piden paz,
sin una mano amiga,
al silencio de oscuros precipicios.
Son los siervos del pan:
fecunda horda que llena el mundo de vencidos.
Llama avida de lamer.
Tormenta sorda
que sobre el Orbe enloquecido brama."









viernes, 28 de marzo de 2008

Dedicado a los ....

ANTROPOFAGOS
EMPOTRADOS EN EL
APARATO ESTATAL (GOBIERNO)

Un texto de Luis Tejada
para no olvidar

Dedicado a "La camarilla de lagartos antioqueños (una especie nefasta de dragones que escupen babas y fuego) que rodea al presidente e influye sobre él a fuerza de lambetazos venenosos y peligrosa adulación,... " (Héctor Abad Faciolince)

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El jueves 27 recibí de un colega y querido amigo un comentario de presentáción a un texto de Abad Faciolince el cual por la noche compartí con mis alumnos de Constitución Política invitándoles a reflexionar sobre la situación que vivimos los colombianos de una polarización en la cual se evidencia de una parte el deseo de "acabar", "destruir", "matar", "aniquilar", al OTRO.

Se expresó así el colega:

"Releyendo al clásico F. Boas sobre la comparación entre la mentalidad del humano primitivo y (el supuestamente) "civilizado" emerge la pregunta acerca de la motivación que sustenta los valores emocionales asociados a mesianismos de tantos colombianos obsesionados con la reelección para evitar el cambio de lo existente (la era uribiana) y que solo favorece a determinados sectores poderosos extranjeros y nacionales que lo promovieron y ahora lo sostienen, despertando un fanatismo que no puede conducir a nada positivo. Lo grave es que el mismo presidente lo reproduce y potencia con su actitud, como lo resalta Abad Faciolince. El aire para respirar se hace cada día mas escaso en Colombia y el proceso no se suspende...


La historia esta llena de personajes que despertaron tales emociones fanáticas y condujeron a dramas y holocaustos de humanos: el papa Urbano II (Amparado en devoción religiosa católica contra los "infieles" en Tierra Santa; Pedro El Ermitaño en Europa, la Primera y segunda Guerra Mundial (Hitler y Chamberlein entre ellos). Estos y muchos mas en los tiempos presentes de guerras en la globalización con Bush a la cabeza, conflictos interétnicos radicalizados, xenobias agudizadas por parte de grupos supuestamente "modernizados" y que han causado muertes, heridos y aterrorizamiento a los inmigrantes latinos, africanos o de Rumania o asiáticos en países europeos. Estos gobernantes o lideres religiosos han instigado el fanatismo de cualquier tipo e ilustran bien como dice el antropólogo de marras a que "el pensamiento popular esté primariamente dirigido por la emoción, no por la razón". Diríamos hoy también que se hace con eficacia a través de los medios masivos en poder que bajo el control de lo poderosos, estimulan tales emociones fanáticas y mesiánicas que han desinstitucionalizado las sociedades. En nuestro país estamos al punto y el límite!"


El retorno a estados primitivos que en virtud de la historia real se han mantenido latentes en grandes masas de colombianos poco inclinados a la racionalización y mucho si a las explosiones emotivas, glandulares, deja pensar que en la mente de muchos afectos al régimen (amén que ello es ostensible en el ministro de defensa, el de agricultura y el vicepresidente) el deseo de "devorar", "comer", al señalado como "el enemigo", hizome recordar el texto de Luis Tejada que me he permitido redigitar y tomar como tema para esta bitácora.

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ANTROPOFAGIA


Son muy raras ya dentro del aburrido panorama cotidiano, las noticias tan llenas de emoci6n, de color y de penetrante exotismo como esta que nos comunican ayer de la Costa; en las llanuras semicivilizadas de Bolívar, los indios se comieron a dos comerciantes. Es decir, un caso de antropofagia con todos sus caracteres primitivos, como ya casi no se produce en el mundo. Para encontrar la descripción de una escena semejante tendríamos que recurrir a los viejos libros sabidos y resabidos de Julio Verne o a las arcaicas crónicas de Indias.

Sin embargo, no podría haber nada más lógico, más natural y hasta más conveniente que la antropofagia; porque es evidente que la carne humana debe de reunir, distribuidas en la proporción necesaria, la cantidad de sustancias más apropiadas para el alimento del hombre mismo. La carne humana es verdadera-mente el producto de una selección de elementos nutritivos verificada en ese misterioso laboratorio del organismo; al comerla, es claro que nuestro cuerpo no tendría el trabajo de eliminar nada o casi nada; todo seria en ella aprovechable y nutritivo. He ahí el alimento completo, perfecto, integral!

No es muy difícil comprender que, por ejemplo, a una señorita convaleciente para que se robustezca rápida y completamente deberían darle carne de señorita gorda; y a un boxeador, carne de boxeador; y a un niño, carne de niño. Cada organismo podría asimilar así, fácilmente, las sustancias afines que necesita, en cierta proporción y cantidad matemáticas y que no pueden encontrarse sino en otro organismo semejante.

Es indudable que la ciencia moderna va derivando fatalmente hacia ese concepto terapéutico, el más lógico y el más eficaz de todos; ya existe una cantidad considerable de elementos medicinales que no son sino extractos orgánicos que irán a robustecer las partes similares deterioradas o fatigadas de nuestro cuerpo. Y se está propagando la creencia científica de que ciertas glándulas humanas asimiladas en alguna forma por el organismo, la rejuvenecen y hasta lo resucitan; el jugo de las glándulas adrenales inyectado sobre el corazón revive a los asfixiados y resucita realmente a los niños que nacen muertos, Esas no son, sino mane-ras científicas e indirectas de comerse uno a sus semejantes. Ese viejo precepto latino de "similia similibus curantur” es una verdadera insinuación de antropofagia.

Desgraciadamente, desde hace tiempos, los prejuicios éticos y sociales, y no sé qué invertido concepto de caridad, han colocado la carne del hombre civilizado bajo la protección de la ley, en una forma absoluta, Esta establecido que todos los animales se pueden comer, menos uno. Y esta excepción como todas las excepciones impuestas violentamente, es algo absurdo," algo contra que tendrán que reaccionar al fin los mismos hombres.

Y sin embargo, la carne del hombre civilizado debe ser sencillamente deliciosa. El hombre civilizado es un animal refinado y cuidadosamente cebada; se prepara durante toda su vida como para que se lo coman. El uso del traje y la selección especial de las alimentas, hacen de su carne alga tierno, blanco y verdaderamente suculento. Hay veces que, al ver, por ejemplo, las orejas pequeñas, vivas y rosadas de esa dama rozagante que encontramos, la primera impresión imparcial que sentimos es la del hambre; y pensamos cuan agradables serian esas orejas fritas o cocinadas en una roja salsa de tomate.

¡Ah, yo confío en que, para bien de la humanidad, llegara pronto el día de la libertad de antropofagia! "