domingo, 22 de noviembre de 2009

COSAS VIEJAS 3

Que no pierden “vigencia”.

 

 

 

“Si el poder y la autoconciencia de una comunidad crecen, entonces el derecho penal se suaviza también siempre; todo debilitamiento y todo peligro un poco grave de aquélla vuelven a hacer aparecer formas más duras de éste.” Federico Nietzsche, Tratado Segundo, Genealogía de la Moral.

 

 

 

Nota publicada en El Espectador en fecha que no anoté ni recuerdo entre los años 79-80.

 

 

LA DELINCUENCIA OFICIAL

 

Por GUILLERMO A. GARTNER T.

 

En relación a ésta columna, recibí comunicación que reproduzco en parte, suscrita por quien no podría calificarse entre los seleno-castro-marxistas-cumbiamberos, y, cuyo nombre me reservo invocando el artículo 25 de la Constitución, asumido el hecho de que opinar en nuestra Cortelandia es caer en la órbita de lo delictivo para algunos administradores del Circo.

Sobre el espartanismo degradado que padecemos, me decía el remitente: "... me ha entristecido el que sea, precisamente, un gobierno fementidamente liberal el que venga batiendo los récords de desconocimiento a los derechos humanos (que no es solo el de la vida) y quebrantando a trote (voz castrense) y moche (destitución de inconformes) la Constitución Nacional. Desde luego, y esto es más conturbador aún, que duele registrar los desaguisados de su guardiana al impartir su bendición a más de un atentado contra ella. Por ejemplo, día a día aumenta el desconcierto por la declaratoria de exequibilidad del funesto (aciago, desgraciado, doloroso, triste, desastroso) decreto legislativo 70 de 1978, por el cual se adicionan las causales de justificación del hecho consagradas en el artículo 25 del Código Penal, con aquello de "cuando se comete... por los miembros de la fuerza pública cuando intervengan en operaciones planeadas para prevenir y reprimir los delitos de extorsión y secuestro, y producción, procesamiento y tráfico de estupefacientes". Esta exorbitante patente de corso para matar ad usus policibus está, paradójicamente, acreditando la relativa buena índole de nuestros guardianes: pues con semejante instrumento de justificación de la delincuencia oficial, ya era hora de alcanzar premio internacional por la invención del método más eficaz para despoblar países sub-desarrollados. El bárbaro alcance de la medida comentada por pocos puede ser tan dramáticamente revelada como por el honorable magistrado Gustavo Gómez Velásquez, cuando en su salvamento de voto, dice: "Ahora la divisa será cometer ilicitudes y esperar que no se descubran, pero si esto ocurre, alegar la justificación del hecho, que comprende todo, absolutamente todo lo relacionado con la operación a que alude el decreto... La propia Corte, en su decisión mayoritaria, confirma la realidad de estos delitos y delincuentes justificados. Qué otro sentido tienen estos anonadantes párrafos: 'Tiene ella (la autónoma justificante, liberada de los moderaneos propios de la orden obligatoria, la disposición de la ley —los reglamentos sobre el uso civilizado de la fuerza pública— la legítima defensa y el estado de necesidad), por una parte, un amplio alcance en cuanto no limita los medios de acción ya que tanto puede referirse al uso de las' armas como a otros medios de coacción, persuaden y disuasión. Así, podría aplicarse a quienes disparan (¿en qué momento?; ¿en cualquiera?; ¿antes, durante o, después, de su aprehensión?; ¿indefensos, rendidos ó resistentes?) sobre los secuestradores o traficantes de drogas como a los que requisan un domicilio sin cumplir preceptos legales o a los que interfieren comunicaciones telefónicas etc....' (lo escrito entre paréntesis fuera del texto original). Y más adelante se repite 'tiene por objeto crear una nueva circunstancia exculpativa de hecho punible; se convierte en acto jurídico licito, y por lo mismo excusable, la comisión de cualquier hecho injurídico', 'están protegidos (la fuerza pública) por una justificación de los hechos punibles que se vean forzados a cometer'; 'para actuar (la fuerza pública) válidamente en defensa de los derechos de la sociedad, fuera de los cuales, como se ha dicho antes en esta providencia, los ilícitos no se justificarían...'. 'La violación de secretos no es punible.  El médico que atendió al delincuente y que posee información valiosa, debe ser interrogado y responder verazmente a la fuerza pública. Los parientes, a quienes la Constitución autoriza para guardar silencio, podrán ser preguntados ya que saben" datos de suma importancia. Y si estos requerimientos demandan el empleo de la tortura, ésta quedará justificada porque objetivamente se requería para procurar esa prevención o represión' "(subrayó).

Y, agrega mi interlocutor: Yo, tímidamente, a tan magistral disquisición añadiría: La norma en cuestión resulta más inconstitucional aún que el restablecimiento de la pena de muerte: pues que esta se supone susceptible de imposición a los condenados como responsables de algún delito atroz. En cambio, el decreto 70 le impone a personas aún no oídas ni vencidas en juicio: ni siquiera formalmente vinculadas a un proceso penal (¡Qué horror, sálvese el que pueda. Por ahora, yo salvo... el voto!).

Este Circo neroniano con "tanta vulgaridad, tanto festín de follones, tanto cerdo en mercedes, tanto analfabestia televisado, tantos, en fin, gansos de capitolio, es preocupante.

Cuando el mico de Salamanca decía en días pasados que ha mejorado la situación del país y que no había justificación para obrar con un sentimiento de generosidad frente a los sospechosos de delitos políticos, yo pensaba, efectivamente ha mejorado la situación del gobierno, no la de los ciudadanos, y me pregunté: ¿en nombre de quien ejerce el odio "nuestro" ministro de Justicia?

 

 

 

delincuencia oficial

 

 

 

Sobre el decreto legislativo comentado hay una buena lectura en la siguiente dirección:

 

http://www.redcolombia.org/publicaciones/ponenciareformajusticia.html

sábado, 21 de noviembre de 2009

MAS QUE “INTOLERANCIA” EL PROBLEMA SE LLAMA HIPOCRESIA

 

 

 

Invito a detenernos un momento en las imágenes y pensar en algunas de las en ellas “indiciadas”  complejidades del tema “droga” y su derivado LA política de lucha contra “LA” droga.

 

corrupcion drogas

 

Diapositiva25

 

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 todrot

 

mungopy

 

empresa narco 1

 

 

Botones de muestra de expresiones singulares de la problemática global en torno al uso de una planta convertida en LA droga.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

y, por el siguiente enlace invito a leer una interesante reflexión sobre el tema:

 

 

 

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http://www.hereinstead.com/Legalize-Drugs--Nadelmann--Foreign-Policy-Sept07.pdf

 

 

 

 

 

 

 

hanf 2

 

 

 

 

 hanf 3

 

 

 

EL “PROBLEMA” NO ES EL NARCOTRAFICO, NI EL CONSUMO, EL PROBLEMA SE GENERA Y EVIDENCIA EN  Y POR LA POLÍTICA ANTIDROGA.

 

ambiente narco 1 

 

 

sustanciapsicotropicas

jueves, 19 de noviembre de 2009

LOS AUXILIADORES

 

Tomado de LA TARDE 22 de septiembre 1995

 

 

Los blancos de la guerra sucia

GUILLERMO ANÍBAL GARTNER TOBON

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En otras oportunidades he citado la expresión de que ha­cer la guerra a una insurrec­ción con medios jurídicos re­sulta tan difícil como tomar sopa con un cuchillo, lo mis­mo podríamos decir en térmi­nos generales de los intentos de adecuar la guerra irregular con las exigencias del orden jurídico y garantías judiciales propias del Estado social de derecho.

En los intentos de «humanización» de la gue­rra, hay que reconocerlo, se han dado las mejores intenciones en lo que se ha llamado la PROTEC­CIÓN DE LA POBLACIÓN CIVIL, pero en la práctica las cosas funcionan de otro modo. El asunto que tiene sus posibilidades y límites dentro de las llamadas guerras regulares se toma especialmente complicado cuando de la guerra subversiva interior se trata, pues lo que en principio debería ser objeto de protección (esa población civil) es y/o deviene por fuerza de las circunstancias, con voluntad o sin ella, protagonista y blanco en el desarrollo o del conflicto.

Lo anterior se ve claramente en el tema de los  llamados «auxiliadores» o auxiliares de las fuerzas enfrentadas. En este contexto resulta especialmente esclarecedor lo que la doctrina gringa al respecto ha desarrollado y vertido en conceptos escritos sobre la insurgencia y la contrainsurgencia.

Para el experto militar es propiamente un hecho suficientemente reconocido el que las organizaciones insurgentes tienen una  estructura determinada compuesta de tres o cuatro partes entre las cuales el elemento fundamentalmente esencial es EL AUXILIAR definido como el cam­pesino desarmado quien recluta para los guerri­lleros armados y les da alimentos, ropa y abaste­cimientos médicos. El auxiliar en las zonas calien­tes también desempeña papeles importantes de inteligencia. Una tarea es obvia: averiguar el quién, qué, dónde y cuándo, otra tarea de inteligencia a manera de ejemplo consiste en las tareas de con­trainteligencia: debe verificar la lealtad de los guerri­lleros reclutados para evitar que se acepte sin que­rer al más potente de todos los instrumentos del contrainsurgente: el informante. El auxiliar como lo han expresado «connotados tratadistas» del te­ma, «es la madre y el padre de las organizaciones insurgentes. Alimenta, viste, y protege al insurgente».

El auxiliar, que -por fuerza de las circunstan­cias- no es otro que el campesino que habita la re­gión o zona roja, es visto por el mando contrain­surgente como un guerrillero más que tiene la fa­chada de un ciudadano que observa a la ley y como quiera que desde una perspectiva formalista, Jurídico-procesal, difícilmente podría neutralizársele o castigarle (sic), entonces debe ser «controlado» por medios «extralegales».

Si tomamos en cuenta lo anterior entonces nos podemos explicar que no propiamente «justificar» muchos de los atropellos que se cometen contra la población civil devenida en blanco de la guerra sucia.

COSAS VIEJAS 2

 

 

DE EL ESPECTADOR

Abril 5 de 1983

 

CABILDO ABIERTO

 

'¿Quién le pone el cascabel al gato?"

 

SE ABRE LA SECCIÓN.- Co­menta el abogado Guillermo A. Gärtner T. en carta de Medellín: "Se ocupa ahora la opinión nacional por desentrañar quién le pone el cascabel al gato: si la justicia castrense, si la justicia ordinaria. Si bien es cierto que los ejercicios especulativos en el mundo de las proposiciones y con­ceptos tienen importancia como in­centivos a la inteligencia, cuando se trata de establecer la verdad se requiere trascender del concepto a la vulgar, cotidiana, realidad histórica. Los conceptos sobre fuero, con ocasión del servicio, se vuelven tan inasibles como los de estado de de­recho, orden público, misión consti­tucional y, para darles vida sus­tancial que no simple entidad formal se requiere descender al mundo de las determinaciones materiales. Por esto veo con preocupación que el señor procurador Jiménez Gómez, cultor de lo jurídico, antes de continuar con el análisis histórico de los desafueros de los humanos componentes de las ins­tituciones se nos va introduciendo en la estéril tarea de encuadrar las 'disfunciones' en los limites formales de las nociones 'fuera' o 'dentro' 'por razones' o con 'motivo' del servicio. Respeto la profesión militar y consi­dero como un ideal meritorio el llegar a una situación en la cual la identifi­cación de los intereses ciudadanos con el funcionamiento real de los servicios públicos incluido el de la seguridad, sea lo característico. Pero de ahí, pasar a dar entidad sagrada a hechos pretéritos y actuales, por derivar de las instituciones sean -ellas las Fuerzas Armadas, de la Procu­raduría General de la Nación, hay mucho trecho. Colombia ha vivido y bueno seria poder afirmar algún día que vivió, una situación de guerra no -declarada en la cual el elemento militar institucional era y sigue siendo el más identificable. Esa guerra ha tenido las características ; de guerra irregular y no precisa­mente las de una contienda por los canales de la justicia y del derecho . así cada una de las partes Involu­cradas pretendan haber actuado y actuar al amparo del derecho y por razones de justicia. Así como los grupos insurgentes cometieron y cometen crimines contra los derechos elementales de los ciudadanos no comprometidos directamente en la contienda -(secuestros, ajus­ticiamientos, extorsiones, etc.), también los terrícolas colombianos adscritos a las instituciones armadas del Estado, comprometidos en tareas tácticas contraguerrilleras han uti­lizado y' potencialmente están de­terminados a utilizar los mismos medios y tácticas  del 'enemigo', de ahí otro tipo de secuestros llamado 'desapariciones', otra clase de crímenes denominados torturas, dadas de baja, etc.. esto no depende ni ha dependido de la simple voluntad de cumplir con las normas propias del servicio ni del ánimo de violentarlas, ello es el resultado de una situación de hecho."

COSAS VIEJAS 1

 

 

 

DEFINITIVAMENTE, NADA NUEVO:

 

Hace más de una década, no anoté la fecha pero mirando la foto no fue ayer ni hace ocho días, el diario LA TARDE publicó la siguiente nota:

 

De la Constitución y otras cositas

GUILLERMO ANÍBAL GARTNER TOBON

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Karl Loewenstein en sus consideraciones acerca del análisis constitucional presenta tres posibilidades para su realidad y entendimiento: a) La constitución se lleva como un traje que sienta bien y luce; b) la constitución como  ropa que se manda a elaborar para ponérsela cuando se crezca, c) la constitución como disfraz. Si utilizamos estas referencias para pensar la Carta del 91 se nos antoja pensar que tiene elementos de cada una de esas posibilidades y podríamos agregar otra cuarta posibilidad configurada en las «mechas» residuales del viejo traje al cual no se quiere renunciar pese lo maltrecho.

En la Constitucional Nacional en efecto se han conservado normas en relación con la Fuerza Pública en particular que bien ameritan una revisión sin miedos y es el caso concreto de la norma que exime de responsabilidad a los militares por infracción de preceptos constitucionales con ocasión del servicio, evento en el cual la responsabilidad solo cobija «al superior que dio la orden».

Quienes concibieron desde el siglo pasado la norma reproducida en el artículo 91 definiendo el marco de la responsabilidad militar frente a infracciones manifiestas de preceptos constitucionales seguramente no podían imaginar tan siquiera las características de los conflictos contemporáneos con sus formas de guerra de baja intensidad, guerra subversiva, contrainsurgencia, guerra sicológica, operaciones encubiertas, y sus inevitables efectos destructores o deformadores de la acción estatal-gubernativa y la juridicidad de las operaciones militares.

La lectura de cualquier manual de guerra moderna contrainsurgente permite hacer evidente lo atrás anotado. Para ilustrar la siguiente «norma» de un manual de operaciones sicológicas: «... puede hacerse necesario tomar una medida más agresiva en forma de trato áspero o aún secuestros. El secuestro y el trato áspero de paisanos enemigos principales puede debilitar la creencia de los colaboradores en la fortaleza y poder de sus fuerzas militares».

El asunto invita a pensar en aquella pregunta de Albert Camus: «¿Cómo reaccionar contra el mal sin caer en otra forma del mismo mal?», la cual, traducida a nuestros propios términos, quedaría así: ¿Cómo defender al estado de Derecho sin romperlo?. La respuesta en principio indica la necesidad de establecer principios que obstaculicen por lo menos esas posibilidades «carpocracianas» (de combatir el mal con el mal) cual sería la ampliación de la exigencia de responsabilidades a todos aquellos individuos que intervengan en el ejercicio de la fuerza del Estado.

Que lo anterior conlleva una recon­sideración de todo el montaje Ideológico hecho sobre el concepto de la llamada obediencia debida es algo completamente claro como abso­lutamente claro es que el ser humano no tiene que amarrarse a conceptos absolutos por los siglos de los siglos, amén.

 

de la constitucion

EN EL MISMO LODAZAL II

SIGLO XX CAMBALACHE, SIGLO XXI CAMBALACHE

 

De mi autoría, el 18 de noviembre de 1995 el diario LA TARDE publicó el siguiente escrito:

El nombre del régimen es legión

GUILLERMO ANÍBAL GARTNER TOBON

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En el análisis político se dife­rencian los conceptos Es­tado, Gobierno y Régimen y no precisamente por hacer juegos o malabarismos con palabras. Esto lo tenía muy en claro Álvaro Gómez Hur­tado cuando insistía en la ne­cesidad de derrocar el régi­men. En un reportaje para la revista Diners y el cual co­mentó juiciosamente el abo­gado antioqueño Jesús Vallejo Mejía (El Colom­biano, julio 2 de 1995), explicó Gómez Hurtado que «esa expresión debe entenderse como algo que va más allá del ordenamiento constitu­cional e incluso de los órganos regulares del Estado: no es la presidencia, ni la institución legislativa, ni las autoridades judiciales, ni los organismos contralores, sino mucho más que todo éso, lo que a todos abarca y domina».

Bajo ciertas condiciones, el régimen consti­tuye el sustrato material del ejercicio del poder. Ese sustrato material en el caso colombiano tiene nombres propios como son: CLIENTELISMO Y DEPENDENCIA, sus excrementos se llaman corrupción y servilismo. Esas fuerzas y materias que deforman cualquier expresión formal estatal y desvía a los gobiernos, cobran expresión en existencias individuales y en agrupaciones singu­lares tanto gubernamentales como no guberna­mentales. Para citar un ejemplo, un personaje como el político caldense Luis Guillermo Giraldo constituye indiscutiblemente una expresión de ese régimen que se siente amenazado por las determinaciones democráticas contenidas en la Carta del 91 y las providencias de sus guardia­nes, la Corte Constitucional.

No me queda la menor duda de lo acertado de las afirmaciones del Presidente de la Corte Constitucional cuando señala como fuentes de las amenazas contra los magistrados del alto Tribunal de Justicia Constitucional, precisamen­te a esas cajas de resonancia, a esas gargantas profundas a través de las cuales se expresa el régimen. Tampoco me queda la menor duda sobre lo acertado de los señalamientos hechos por el hermano del político desengañado y deve­nido en profesor universitario asesinado, en el sentido de que fue un hecho condicionado por ese régimen del cual como expresó A.G. en el histórico editorial del lunes 23 de octubre de 1995 en El Nuevo Siglo, Samper sería un prisio­nero («El es un simple prisionero del Régimen. No tiene autonomía para dominar el Congre­so, ni apoyo político para disciplinar a su pro­pio partido,...).

Una de las primeras preguntas que debe uno hacerse cuando ocurre un crimen es quién o quiénes serían los beneficiarios del mismo y, en este caso, no queda la menor duda que los benefi­ciarios son los usufructuarios y gestores de ese régimen corrupto y dependiente que ha sumido a nuestro país en la miseria y la anarquía.

Guardianes de ese régimen han sido los ya consabidos, e internacionalmente reconocidos co­mo tales, ejecutores de la guerra sucia primero con el encargo de la lucha contra el comunismo internacional y recientemente abanderados en la guerra internacional contra las drogas. No quiero aventurar juicios, pero escuchando las últi­mas noticias sobre las investigaciones en rela­ción con el magnicidio, no se me hacen extraños los indicios sobre compromisos de tales instru­mentos de violencia, que como aquel espíritu inmundo en la versión del evangelio de Marcos, se presentaba como «Legión, porque somos tan­tos».

 

Lo más jodido de todo es que esa Legión diabólica cuenta ahora con la bendición eclesial, así lo han entendido y se han adaptado al cambio del preámbulo del texto constitucional ( …invocando la protección de Dios…) y hoy, 19 de noviembre de 2009, puede uno ver que en lo esencial nada ha cambiado y como dice el tango Cambalache:

 

Seguimos en el mismo lodo …

Seguimos tan “giles”

 

“EL TIEMPO (EN COLOMBIA) PASA, PERO NO TANTO.”(collage en una línea a partir de un texto de García Márquez en Hundert Jahre Einsamkeit!)

 

¡QUE PENA!

 

 

el nombre es legion

miércoles, 18 de noviembre de 2009

LA INVENCIÓN DEL AGUA TIBIA

 

 

 

¿INTERVENCIÓN HUMANITARIA DE LAS

NACIONES UNIDAS EN RISARALDA?

 

EL NOTICIÓN

 

 

atropello a la razon (collage: guillermoaníbalgaertnertobón)

 

 

COMENTARIOS

ACLARACIÓN CONVENIENTE:  Las expresiones siguientes constituyeron en buena medida el detonante para dejar esta constancia en la red y la cual espero llegue a los “precursores” de la misma pues desestimo enviarles copia y bueno, para eso es la red ¿o no? y por estas tierras y ciberespacios los chismes vuelan, o no  mis apreciados amigos, paisanos (nos vincula Quinchía y Santa Rosa) y no podría  decir “copartidarios”  o “correligionarios” pues bebimos diferentes leches así que mientras Uds.  son puros y castos yo soy pecaminoso y carboniento como diría el Dr. Víctor M. Urrea, o como lo dijo un cura otro día, bebí en la brumosa Albión ¿o no?.

 

a) anteriores a esta nota:

“Aquí quedan "pintados" Batman Darío y Pecadito, se roban hasta un nombre: "Observatorio de Convivencia". “

“Qué grosería tan grande, no saben qué hacer, copiado el nombre pero igualito... qué pobreza mental!”

 

 

b) posteriores a la bitácora:

 

POR OBVIAS Y CREO BIEN ENTENDIBLES RAZONES NO DOY NOMBRES Y DEJO EN PUNTOS SUSPENSIVOS “HUELLAS” O INDICIOS DE LAS FUENTES DE LOS COMENTARIOS:

 

  • “En pretéritas épocas, en las escuelas cuando alguien era "copietas", se le cantaba este verso, que viene como anillo al dedo por la usurpación del nombre de una organización, ya crecidita y con suficientes logros , como para volver a "inaugurarla", bien por el collage ahí se dice todo.”
  • “Hola Guillermo: Fuerte abrazo...tu siempre con tu humor negro y descarnado......te cuento que se me perdió el celu y con ello perdí tu numero y el de … podrían, por fis, enviármelos?”
  • “Respetando la expresión de tu deseo doy lugar a la auto censura y me abstengo de expresar alguna opinión salvo decir que cuando llegue a mi casa trataré de ver el contenido del mensaje y del blog. El sistema del …  me impide abrir y ver tanto el correo como el vínculo (espero que sea debido a a la tecnología y no porque el tema o el autor estén clasificados como nocivos para mi, mis ideas y las de la comunidad). Amen.”
  • “Saludos profesor, no se desanime y creo que quizás pueda ser una noticia que puede aprovechar para motivar a  los estudiantes del observatorio para que tengan preparada una propuesta a presentar para la CEPAL que  para comienzos del próximo año realiza el concurso de innovación social.”
  • "Guillermo, completamente de acuerdo...el diablo haciendo ostias....!!!"

  • “Nada nuevo... qué más podíamos esperar... Inventar la rueda...”

  • “Guillermo, no acabo de salir del asombro...  recibe mi  solidaridad y un fuerte abrazo.”

 

  •  “JAJAJAJAJAJA!!!!!!! me reí solo como un diablo, excelente.... de primer vistazo pensé que era el chapulín.”

 

SIN MÁS PALABRAS  …

 

 

 

Garantizada la iluminación de San Judas Tadeo y el Niño Jesús de Praga. Para el momento de la inauguración Víctor Manuel hará las consabidas sanaciones.

 

 

sanvitor1

 

 

 

Amén …

 

“El Diablo se fue a bañar

y le robaron la ropa

la diabla lloraba a gritos

de ver al Diablo en pelota”.

 

 

Puedo suponer y anticipar la reacción de los tres amigos Valencia, Saldarriaga y Tamayo … ¿pero -si soy el mismo diablo bien sea en pelota o bien sea vestido- que le vamos a hacer?. Ejerzo mi libertad de pensamiento y expresión, no necesito, a estas alturas de la vida como pre-pensionado, ni de pagarés sociales ni de recomendaciones.

 

Les deseo que tengan mucho éxito en el propósito y ponemos a disposición como siempre lo hemos hecho, nuestra capacidad académica y si ya perdieron el Manual Técnico para los Observatorios, con todo gusto (además es mi deber funcional) les puedo dar una copia.

martes, 17 de noviembre de 2009

Feliz Navidad

 

 

 

 

 

No obstante, no olvidemos …

lunes, 16 de noviembre de 2009

CHEVERE …

 

 

Al terminar el día …

 

 

 

… llevar las bestias al potrero.

¿ASEGURAMIENTO DE LA DEMOCRACIA O SEGURIDAD DEMOCRÁTICA?

 

En una descuidada carpeta a punto de caer en el recipiente para reciclaje encontré dos escritos que no puedo ahora recordar si los envié entonces a algún medio y si algún medio los recibió y publicó.

Los dos escritos son anteriores a la constituyente de 1991 y están muy probablemente “impregnados” de emociones y pensamientos provocados en buena parte por los acontecimientos de que estaba siendo testigo en el viejo continente en la patria originaria de mis antepasados.  La “caída del muro”  provocó la reconsideración de lo hasta ese momento era tomado como el curso de la historia fijado por la confrontación de los dos grandes sistemas del socialismo y del capitalismo.

 

 

DEMOCRACIA COMO SEGURIDAD.

(Por Guillermo Aníbal Gärtner Tobón)

Volver, volver, volver,... dice la conocida canción y una vez más en estas líneas queremos retomar el tema de la necesaria y posible reforma de las instituciones armadas colombianas.

El carácter imperativo del cambio resulta no solamente de la observación de las condiciones nacionales para pensar en replanteamientos tácticos y técnicos sino también y de una manera no poco significativa de las transformaciones en la arena mundial que impone para todos los países de la "comunidad" internacional replanteamientos estratégicos y de los marcos políticos funcionales de la fuerza pública.

Carlos J. Moneta ,argentino ex director alterno de Consulta y Coordinación del SELA ha planteado bajo el titulo "Pensamiento y acción latinoamericanas ante las fuerzas armadas" algunas propuestas que merecen difusión en nuestro propio país y con mayor razón ahora en la época pre-constituyente.

Los requerimientos básicos para una modificación de las relaciones cívico-militares y para la compatibilización de los intereses de seguridad y defensa, serían entre otros ,la transformación de las "fuerzas de leva" en fuerzas reducidas y altamente profesionalizadas con disposición de medios modernos y adecuados; poner en marcha un modelo de "foros vinculantes" como fundamento de un sistema latinoamericano de defensa endógeno con miras a establecer luego un foro hemisférico lo cual ,en nuestro concepto, sería fundamental para superar el sistema interamericano de defensa existente y el cual simplemente constituye un vehículo de dependencia frente a los intereses hegemónicos norteamericanos bajo unos supuestos geo-estratégicos que hoy con las modificaciones operadas en las relaciones oriente-occidente resulta en verdad obsoleto y carente de sentido; modificación de los planes de formación profesional estableciendo una orientación hacia la integración con la sociedad civil; diseño de un sistema de defensa que vincule al poder legislativo, al ejecutivo y las fuerzas armadas ,con un efectivo control parlamentario; otorgar prioridad a la modificación ideológica y doctrinaria que contribuyan a la superación definitiva de la llamada Doctrina de la Seguridad Nacional.

Importante en lo escrito por Moneta resulta la referencia o remisión que hace a propuestas del ecuatoriano Fernando Bustamante en el sentido de que las transformaciones necesarias y posibles no deben pensarse en sentido unidireccional "hacia" el estamento armado sino también y en buena parte hacia la clase política, pues según sus palabras, "el sector civil debe comprender y ser capaz de articular las nuevas necesidades de participación de los militares en el sistema político y social". En otras palabras la adecuada reinserción de las fuerzas armadas en el cuerpo social requiere de inteligencia y voluntad política de la sociedad civil y de una reformulación de mecanismos de funcionamiento, de valores y de estructuras del poder civil.

Los Constituyentes del 91 deben así entonces ocuparse seriamente del tema militar-institucional y con seriedad tratar el tema de los derechos políticos de los militares. Superar las primitivas consideraciones de que "otorgar el voto a los militares lleva implícito riesgos que la república no debe correr, ni las Fuerzas Armadas aceptar" con argumentos tan peregrinos como que "la vida cuartelaria no ofrece muchas oportunidades para ilustrarse sobre el acontecer político ,y si el sufragante carece de información ,bien dará su voto a ciegas o pedirá consejo a sus superiores" (cfr.Valencia T.), es pues una tarea urgente como también requisito de primer orden para la dignificación de la condición de los oficiales, suboficiales y soldados como CIUDADANOS EN UNIFORME.

Seudoargumentaciones como que en un país altamente politizado como Colombia /'levantar la prohibición constitucional de votar mientras se permanezca en filas abriría la compuerta para que la política de partido invadiera los cuarteles", resulta tan peregrino como inconveniente para la necesaria modernización institucional de nuestra Patria. Esto es ignorar las posibilidades de un orden normativo que garantizando el ejercicio de elementales derechos ciudadanos garantice también el cabal funcionamiento de instituciones que deben valer como garantes de esos mismos derechos. Colombia no puede ahora ,en este momento que es un verdadero reto no solamente frente a nosotros mismos sino frente al mundo, pecar de falta de imaginación.

Los constituyentes del 91 deben superar el desinterés que la sociedad civil ha mostrado frente a los temas castrenses, los intelectuales que participen en esa Asamblea Constituyente tienen el deber de superar los prejuicios ideológicos y las actitudes negativas frente al estamento militar, solamente asi podremos decir que fuimos capaces de dar el paso decisivo de la llamada Seguridad Nacional a la DEMOCRACIA COMO SEGURIDAD.

 

 

DEMOCRACIA COMO SEGURIDAD (II)

(Por Guillermo A.Gärtner Tobón)

El logro del objetivo DEMOCRACIA COMO SEGURIDAD no es en verdad sencillo ni para los militares ni para los civiles pues, como es fácil reconocerlo, los "efectos de inercia" señalados por Carlos Moneta en escrito sobre las Fuerzas Armadas latinoamericanas en los años noventa, persisten con gran fuerza en el paradigma ideológico vigente. En efecto, el concepto de Seguridad Nacional continua subyaciendo en la identificación de amenaza al Estado-nación por parte de cualquier perturbación social y con ello persiste la estereotipización (sic) de identificar a los actores internos en los conflictos sociales como potenciales enemigos, como la célula cancerosa que se hace necesario eliminar.

El problema del cual hemos venido tratando no es un tema exclusivo para los militares sino que incumbe a toda la sociedad y por ello la urgencia de su amplia discusión en el momento mismo que en nuestro país se propone una reestructuración institucional. De la manera como se le asignen las funciones a las fuerzas armadas en la nueva Constitución nacional ha de depender en una buena medida el que ellas o faciliten u obstaculicen la consagración de condiciones necesarias para una adecuada adaptación de nuestro país a las mutaciones operadas a nivel internacional. Esas mutaciones además hacen que en la práctica las determinaciones que hasta el momento han enmarcado, por encima del mandato constitucional nacional,las funciones de la fuerza pública en las líneas del Sistema Interamericano de Defensa (SIAD) lo cual explica en buen grado la existencia de esa "dualidad constitucional" de que habló en alguna oportunidad el ex-procurador Jiménez Gómez , resulten definitivamente llamadas a recoger.

Pero no solamente se trata de que los Constituyentes del 91 estén prestos a mandar al basurero de la historia lo que la razón indica que allí se arroje ,sino también están obligados a prevenir que a nuestra casa se le arroje otra especie de basura que en alguna medida no insignificante ya ha empezado a contaminar nuestra existencia nacional. Es el caso de prevenirse contra las nuevas formas de la dependencia que a través del aparato militar-policivo ha venido formulando, aplicando y que quiere expandir el imperio gringo.

Ya no se habla tanto de "conflictos de baja intensidad" sino de conflictos de alta probabilidad y entre ello está lo que desde la XVII Conferencia de Ejércitos Americanos celebrada en Mar del Plata ha venido estando en la agenda como propuesta de los EE UU : La vinculación del fenómeno del narcotráfico con la insurgencia.

Para una discusión esclarecedora sobre el asunto bien vale la pena tomar en cuenta los siguientes argumentos del tantas veces citado profesor argentino cuando señala la conveniencia de que la existencia del narcotráfico sea apreciada sobre una base realista y con un sentido político por parte de los gobiernos latinoamericanos para lo cual y pese a todos los pasos ya dados por los EEUU para montarnos en su caballo de batalla existe aun un espacio conceptual y de maniobra ,política y práctica. Dice Moneta que "es fundamental precisar y delimitar el problema del narcotráfico, diferenciándolo en todo lo posible del narcoterrorismo y ubicarlo, doctrinaria y legalmente, en un contexto secundario del conjunto de percepciones y objetivos que movilizan y articulan el pensamiento y la acción de las fuerzas armadas de la región", agregando que ante esa situación compleja y cambiante que presenta facetas negativas con respecto a al consolidación de los procesos democráticos y de la autonomía regional, se hace preciso "evitar que el problema del narcotráfico se convierta en el eje central de articulación intralatinoamericana e intercontinental, según el nuevo diseño estadounidense".

Nuestro país nunca podrá alcanzar la anhelada modernización y democratización mientras continué aferrado a esa concepción de seguridad nacional que sería la misma de ayer con el único cambio de nombre del supuesto enemigo externo (el comunismo internacional) por el remoquete del "narcoterrorismo". Esto no implica desconocer problemas existentes a los cuales bien se ajusta la tal expresión ,pero ese es un problema que se debe resolver con criterios propios y no de acuerdo al ritmo que marque la batuta del norte.

El tema en verdad supera los marcos de las simples propuestas de reforma constitucional. Se trata de la definición de un marco político para la estrategia de defensa, y en ello la sociedad civil, el poder civil, debe expresar claramente su voluntad si en verdad se desea que los militares sean verdaderos servidores públicos, ciudadanos en uniforme subordinados a los intereses que la sociedad se ha trazado y no para que la sociedad civil continué siendo la permanente sorprendida por los requerimientos de guerras y tareas de represión dictadas desde fuera de las fronteras patrias. Aquí no es valido ni decir que se trata de cosas tan importantes para dejarlas en cabeza de los políticos ni de que sean tan trascendentes para dejarlas en manos de los militares, sino que se trata de asuntos tan vitales para la sobrevivencia nacional que NADIE, absolutamente NADIE, debe marginarse de la discusión. No se trata de un tema partidista, se trata si de un tema político-militar en el cual militares y políticos, como toda la población que será afectada por lo que se decida, debe expresar y dejar oír abiertamente su voz, la sobrevivencia nacional no puede ser un asunto de secreto militar ni de reserva estatal. Que el pueblo escuche los criterios de sus militares y que los militares se enteren de la voluntad soberana del pueblo, esa es la consigna.

 

Colonia, diciembre 17 de 1990