viernes, 21 de diciembre de 2007

FELIZ NAVIDAD PARA TIRIOS Y TROYANOS

A MIS AMIGOS:

  • EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, SI PREFIEREN “MONTADOS EN EL GOBIERNO” POR ...
  • EN LAS FUERZAS ARMADAS DEL ESTADO, FUERZA PÚBLICA,
  • EN LAS GUERRILLAS, SIN EXCEPCIÓN,
  • EN LAS AUTODEFENSAS, LAS NOMINADAS Y LAS NO NOMBRADAS,
  • A LOS QUE NO ESTAN EN NADA Y LOS QUE NO ESTÁN POR NADA,
  • A LOS QUE SIENTEN QUE ESTAN EN TODO Y LO QUE CREEN ESTAR EN TODO,
    A MIS AMIGOS EN ESTE DICIEMBRE DE 2007

    DIVAGANDO
    ¿LA PATRIA BOBA? O, EL BOBO ¿SOY YO…?

    En un país en guerra eso de ponerse frente a los contendientes para pedirles se vuelvan serios, invitarles a repensar vainas y procurar que sino la paz por lo menos hagan una guerra limpia, no significa otra cosa que meterse de lleno en la guerra, vivir la condición guerrera que se siente integra al y el ser de quien así lo hace. ¿Cosa de bobos o de locos?

Hacerlo a plena consciencia, con conocimiento de causa, a título personal sin representar a otro diferente que a sí mismo, llamar y hablarle a los contendientes armados y excitados en extremo, con nombres propios; traer a memoria vínculos y hacer remisiones a la amistad, constituye un momento dramático, intenso, un privilegio dramático casi extático en el mejor sentido de la expresión, y así sea ad portas del infierno, se vive como un momento de realización y de gozo. ¿Cosa de bobos o de locos?

Un momento así tiene sentido y corre el riesgo de expandirse (valga la expresión) al comunicarlo y cuando se comparte; de representación tornase realidad. Una realidad compleja, rica y llena de fuerza vital que sería tonto guardar, ahogar, antes que dejarla fluir y convivir (valga la expresión sin sentidos restringidos, menos peyorativos).

A mis amigos en el gobierno y sus fuerzas armadas, en la insurgencia y sus brazos armados, en las contrainsurgencias y sus ejércitos, quiero sugerirles pues no tengo mando ni lo pretendo, tal vez embriagado en el llamado Espíritu de la Navidad, bajar volumen o intensidad a este cuento, esta guerra se degeneró, está empantanada, inteligente sería en lo posible reorientar los deseos de orden en unos, de revolución en otros y de seguridad en los demás y nadie pierde.
Conversemos, pongamos las cartas sobre la mesa, sin hablar de entregas (salvo la de los secuestrados y prisioneros), ni desarmes, sin pretender integración a cualquier cosa. Comencemos por respetarnos y reconocernos, pensemos que el mejor regalo que podemos darnos y darle a todos nuestros seres queridos que todos los tenemos, hijos, nietos, bisnietos, parientes, amigos, es la capacidad, la voluntad, el acto de reasumirnos en la diferencia y hacer un ejercicio, liberando a los terrícolas secuestrados tanto a los legales como a los ilegales, los encarcelados y los guardados en el monte, y atreverse o bien a reconfigurar la locura de la guerra con mejores razones o bien, convencernos como lo recomienda en algún manual "La Agencia", de la conveniencia y posibilidad: dejar a un lado la guerra en tierra (primera esfera), en el agua (segunda esfera), en el aire (tercera), y dedicarnos a fortalecer la guerra en la cuarta esfera: el cerebro, con discursos con sentido y no lo que ahora se está produciendo, independiente de la inteligencia de quienes los pronuncias, discursos de bobos y para bobos.

Así hasta podría uno dejar de tener escrúpulos de regalar juguetes bélicos, que en este evento podrían ser entonces computadores y toda suerte de desarrollos de la ciencia y la técnica. Imagines como gozarían los niños clonando Bolívares, esto es Guerreros a la lata, así de pronto podría pensarse en otro futuro para Colombia, pero, si seguimos como vamos, ¡por Dios! , seguiremos alimentando la Patria Boba, ¿Cosa de locos?

Preferiría estar con Uds. , compartiendo estas locuras a orillas de un charco con o sin luna encima, dentro de nos y bien metidos demonios como León de Greiff, Porfirio, Guillermo Valencia, Rafael Pombo con o sin horas de tinieblas , buena cerveza y buen vino, … hasta podría uno volver a degustar el “trespatadas”, y un “chiruzo” de la olla del Ñato en Tenche, con Ludwig van Bethoven o sentir el ritmo que logramos algunos algunas veces vivir acariciando y golpeando piedras que más tarde que temprano terminarían en el Cauca …

El tiempo pasa y las circunstancias son ahora propicias para, manteniendo el encuentro en la diferencia y la contradicción, estar como estoy –con la carpa en el techo y frente al teclado del HP (no lo descompongan mal) escuchando “american woman” música apropiada hace un buen rato en una visita de Roland quien a propósito debe estar ahora en la Heimat para regresar en enero a su Paz querida, cuando me abandonen las ganas de seguir lo que estoy les contaré que otro cuento de Lenny Kravitz estará sonando a través del Reproductor de Windows Media, escuchando el sonido que llega desde atrás producido por Mateo, el Labrador tratando de quitarse una pulga de encima, pensando en ustedes con quienes he compartido y comparto este tiempo que nos fue dado en este mundo.

Pensando en cada uno y en todos incluido este bobo J , viviendo, gozando y podría decirse en un sentido metafísico, sufriendo ese sentimiento de amistad, de amor que es lo único que podría explicar esta comunión de nuestras almas como no otra cosa está ocurriendo desde el momento en el cual abrí el documento Word y empecé a digitar estas palabras hasta ahora que estas leyéndolas y pensando lleno de preguntas, ¿qué está pasando? ¿para adónde irá este Guillermo? ¿Con qué irá a salir?, todo para desearle una buena Navidad y un mejor futuro.

Ahhhh…, lo prometido es deuda, en estos momentos suena Battlefield of love, todavía el mismo Lenny …, frente a mi tengo un Bacardi “coconut”, recuerdo el trago que tomaba Jacobo y que Pedro solía llevarle en sus subidas a conversar con el Tío, preferiría un Viejo Parra del que solía regalarme uno de mis condiscípulos oficiales, del wisky de calidad con otros de las diferentes armas o ¿Qué tal un aguardiente de coco del que solía regalarme Gonzalo el amigo traqueto? Antes y después de volverse paraco, además siempre entendí y entiendo sus razones, en su lugar haría lo mismo. Post-párrafo: ¿cómo olvidar el vino de consagrar regalo del Padre …., el de Don Matias, reserva de confesión.

A manera de chiste, y ya para terminar esta vaina, acúrreseme decir que si las drogas café y alcohol nos unieron (o por lo menos contribuyeron a entendernos y compartir y vivir intensamente más de un momento), que entonces sea ahora la constelación de las otras drogas en su variedad, que sea el cambio de actitud frente a ellas, lo que marque una nueva posibilidad de encontrarnos y así, en la diferencia, sin necesidad de confundirnos o amalgamarnos, viviendo nuestras anarquías kantianas, contribuyamos a hacer de este territorio y pueblo, una verraquera.

Así de sencillo, como la flor de batatilla,… la sencilla flor:

Esta guerra no dignifica a guerrero alguno, así de simple, … como la batatilla.

Guillermo

4 comentarios:

María del Carmen Moreno Vélez dijo...

Ya se me ocurría que no era la única "desprogramada" pendiente de la RVT y del correo electrónico en estos tiempos.

Me alegró recibir el mensaje navideño de Guillermo, lleno de reflexiones que son producto de profundas experiencias políticas. Algo comparto de esos sentimientos expresados, sobre todo aquello que está relacionado con la necesidad de dignificar la guerra si es que se la acepta como única alternativa para el desarrollo humano y nacional... ¡No nos digamos mentiras! Si el negocio es la guerra, que sea una guerra tan abierta y declarada como ha sido aceptada... Muchos niegan que tengamos un conflicto armado interno... Parece que vieran esto como en calidoscopio: Dependiendo de los ángulos que se formen desde el exterior...pero con nuestra partricipación en los movimientos.

No logro hablar de la paz, no soy capaz de hablar de ella cuando muchos de nuestros conciudadanos llaman a la unidad de criterios sin reconocer la riqueza de las diferencias. No soy capaz de hablar de la paz en un Estado en el que se populariza "la industria del secuestro" desde que así se ha nombrado esa nefasta práctica... No soy capaz de hablar de paz, cuando muchos no pueden acceder al uso de la palabra para publicar y publicitar sus criterios y opiniones.

Sí siento alegría al saber que hay otras personas que de una u otra manera comparten los objetos de las preocupaciones.

Mi mayor deseo es seguir viviendo en la palabra para construir argumentos útiles a los debates... la palabra en diferentes idiomas para lograr expresarnos y buscar, si es posible, la comprensión de nuestros puntos de vista y, sobre todo, la interpretación respetuosa y la aceptación de otros divergentes... Asumo que si nos respetamos diferentes y divergentes, podremos llegar a acuerdos para consensos.

Saludos y agradecimientos,
María del Carmen

Guillermo Aníbal Gärtner Tobón dijo...

Si María del Carmen, a riesgo de toda suerte de “malentendidos” y que se nos endilgue el cargo de ser “enemigos de la paz” creo vale la pena hacer uso de estas instancias del ciberespacio para al menos dejar constancia que algunos no nos sumamos a los coros de los pacifistas y defensores de los derechos humanos algunos de los cuales han sabido convertir en un jugoso negocio el discurso sobre esos anhelos de una buena parte de la humanidad por lograr unos niveles de convivencia garantes del cumplimiento de derechos básicos para una vida digna.

Creo que coincidimos en reconocer la necesidad de conocer lo que se pretende superar. No basta el repudio emocional a “la” violencia para lograr relaciones de convivencia que excluyan aquellas formas de violencia arbitraria, aniquiladora, y coloquen en sus justos límites aquellas formas de ejercicio de la fuerza que apunten a la vigencia del orden jurídico y a garantizar el ejercicio de los derechos fundamentales.

Una determinación o voluntad social que conlleve a la redistribución de la riqueza para hacer posible el propósito constitucional de fomentar formas asociativas de propiedad, garantizar el acceso a la propiedad de manera tal que nadie esté excluido de prácticas laborales garantes de la producción y reproducción de las condiciones de existencia, deberá estar acompañada de formas de violencia, de mecanismos de coacción, instancias de control eficaces. Tengo la impresión que muchos de quienes claman por la superación o “eliminación” de TODA FORMA DE VIOLENCIA, no son conscientes que su argumentación conlleva la consigna de acabar con toda forma de Estado y de todo orden jurídico. ¿Es concebible un orden estatal y jurídico carentes de la potestad de hacer uso de la fuerza?. Podría apostar a lo antioqueño que estos pacifistas se sentirán ofendidos y hasta “violentados” si se les llama anarquistas.

Lentamente se ha venido introduciendo en la conciencia de los activistas por la paz una lectura de carácter místico, religioso, que apunta a negar derechos como los de resistencia, el derecho a la desobediencia, a la rebelión misma contra condiciones de infamia y lesivas a valores de libertad y autonomía del ser. Me gustaría conocer ¿cómo los pacifistas a ultranza y que además dicen practicar un patriotismo no menos intenso, logran aquí y ahora conciliar su discurso en contra de las armas con la devoción a un hombre de armas como fue Bolívar?.

Sobre el circo en que nos han montado a los colombianos son muchos los interrogantes, unos de “grueso calibre” y otros seguramente no tanto, la diferencia entre un disparo con una Colt .45 y otro con cualquier RG8 calibre .22, son ostensibles pero ambos son capaces de neutralizar y hasta aniquilar al prójimo devenido en enemigo, un interrogante cuyo calibre no me atrevo a medir en el momento es el siguiente: ¿Cómo resolver entre “nativos” una guerra que fue impuesta desde la metrópoli?; entonces viene el cuento: ¿bastará la voluntad de Marulanda y la de Uribe Vélez para concertar la paz en Colombia?.

“Resuelto” el problema de los secuestrados o prisioneros de guerra y los insurgentes presos, ¿se habrá avanzado significativamente para lograr el desmonte de la guerra?. Toda la historia de la dependencia, los vínculos con los planes de defensa hemisférica, el Tratado de Asistencia Recíproca, la lógica de la “guerra contra el terrorismo”, la “guerra contra las drogas” y el “narcoterrorismo” ¿pasará todo esto al limbo o al purgatorio? , en lo parroquial: los latifundistas y señores del Capital, ¿devendrán en filántropos?
La paz se convirtió en tarea de una serie de románticos que de la guerra no saben una pisca, de la historia menos y qué esperar sobre la naturaleza humana? Saben nada y sobre el resto saben menos.

El campo de los derechos humanos, así escrito “los” … , devino en mercancía, negocio: conferencias, talleres, seminarios, diplomados, especializaciones, doctorados y pare de contar.

Los héroes griegos pasan de la tragedia a la comedia, la comedia se convierte en política pública.
Los combatientes, los que no fueron “dados de baja” o asesinados, convertidos en “reinsertados” en proceso de “resocialización”. Qué cuadro más feo por decir lo menos. Los guerreros mutilados devenidos en pensionados mal tratados. Y, ¿ la galería de los “héroes”? .

Claro que en Colombia, nos lo dice a diario la TV, si hay “héroes” instalados en retenes y dedicados a suplantar a la Policía de Carreteras, publicitados en la franja de TV anterior al noticiero en que se relatan las pilatunas de los comandantes de esos héroes y las investigaciones que se inician o terminan en su contra por masacres, etc. , etc., en las que estuvieron involucrados por activa o por pasiva.

¿Qué diría Aquiles? Obvio antes que le dieran en el talón.

María del Carmen Moreno Vélez dijo...

Hola Guillermo: Feliz Año y ojalá, siempre muy productivo.

Su editorial respondiéndome me ha significado varios ejercicios de lectura, desde el correo electrónico... lo que no garantiza que yo haya logrado una lectura del mismo... ¡Plantea tantos problemas tan complejos! Y más dramática aún, resulta la fecha de la escritura, pues fue el mismo día cuando sentí que todo el tiempo nos pasaban por inocentes con el cuento de los helicópteros en Santo Domingo del Táchira... y los extranjeros y periodistas que se instalaron hasta el 31 de diciembre o el 1 de enero... ¡Ya ni sé, porque estuve tres días metida en un trasteo!

¡¿De la paz?! No nos queda sino el cansancio... Estoy de acurdo con Ud, en los planteamientos refereidos a los prolíficos negocios y capacitaciones que se han montado alrededor de los Derechos Humanos... No menos dramáticos y cuantiosos resultan los dividendos para quienes trabajan en "Políticas de Género" que nunca me han gustado, pero que me parecen más desastrosas cuando reconozco los problemas de los jóvenes, y como dirían "las del Género", las jóvenas, colombianos y colombianas... ¡qué horror...! Cuando me hablan de eso, recreo en la mente situaciones de jóvenes varones universitarios, asediados por mujeres jóvenes y viejas... profesoras que los mandan a cambiar la llanta del carro, mientras les exprimen las cervezas... ¡qué horror! y en esos parajes no faltan quienes dicen que las niñas son las víctimas... Como si no miraran lo que hacen algunos especímenes femeninos con "los chicos" de los primeros semestres...

Bueno, no sigamos con eso que me revienta y no sé ni cómo resulta lo que escribo.

Sí nos ponemos de acuerdo en relación con la importancia, para los seres humanos, de participar en proyectos productivos incluyentes... ¡Eso me parece vital para las políticas públicas!

José Fernando Isaza y Diógenes Campos acaban de publicar: "Algunas consideraciones cuantitativas sobre la evolución reciente del conflicto armado en Colombia" Primero de diciembre del 2007. En ese documento expresan las razones políticas para mantener la guerra y develan los gastos infames en guerra y la vinculación, en cifras, de hombres en la guerra, y denuncian la importancia que el Estado confiere a los uniformes y vinculaciones militares... Es interesante leerlo, para tener elementos para leer nuestra realidad...

En fin Guillermo, deshilvanadamente dejo unas palabras en este escenario, como para informar que estoy muy interesada en este proceso de discusión... pero los afanes me imponen cortar en este momento, sin dar solidez a mis comentarios.

Saludos, María del Carmen

Guillermo Aníbal Gärtner Tobón dijo...

Así como lo expresas, no son estas aguas "mansas" pero tal vez por ello se convierten en provocativas, seductoras para quienes de alguna forma asumimos la maravilla de vivir, como drama, con pasión.

GAG