sábado, 16 de enero de 2010

ECONOMIA CAFETERA, FORMAS DE RELIGIOSIDAD Y VIOLENCIA COTIDIANA

 

 

 

cafe religion violencia copia copia

 

 

¿CÓMO SE HA DADO Y SE DA ESA RELACIÓN SI ES QUE TAL VÍNCULO NO ES CUALQUIER PENDEJADA?

 

 

 

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3 comentarios:

Julian M. dijo...

Intentaré en un principio acercarme a lo que entiendo o se me viene a la mente por cada una de los elementos o fenómenos en la duda planteada.

No es tan evidente como uno quisiera que fuera hacer ese tipo de relaciones (cuando lo que se quiere es llevar esta relación a una vaina concreta como lo es la violencia), pues porque por un lado, podría uno referirse a la relación “abstracta”, que no me lleve a algo “contundente”, entre un elemento como el café y la religión, puesto que podría imaginarme así de fácil una relación entre la religión con el platano, un pato (vasenilla para la relajación de los esfinteres de la época de la bonanza cafetera en las fincas) o el chocolate que igualmente contiene cafeína y otros alcaloides estimulantes del sistema nervioso como el café. O sea a pesar de que encuentro que existen relaciones en la época, osea de coexistencia, no veo como el café haya podido desatar algo, no se qué, sobre las mentes religiosas o viceversa.

Conozco poco de la historia de mi país como para hacer una apreciación profunda de la posible relación entre café, religión y violencia, sin embargo si puedo a partir de ese basto conocimiento (o sea tosco y rústico, muy poco pulido), por poco que sea, inferir la relación que existe entre el café, su comercio, lo que se derivaba de su comercio, entiendase la apropiación de tierras de forma bienavida y malavida, la acumulación de riquezas, por lo tanto poder económico en un territorio y la violencia que se desató es este país, sobre todo precisamente en las llamadas tierras cafeteras en la bonanza cafetera, muchas de las cuales en la actualidad se han venido trasnformando en zonas plataneras y ganaderas.

Ahora, por otro lado, puedo si hacer una inferencia más, tratando de entender un poco como a manera si de ingrediente postumo en ese coctel entre la económia de origen cafetera y laviolencia la religión pudo haberse utilizado para catalizar y justificar mas el fenómeno de violencia, sobre todo en la época de lo que fue conocido como “la violencia” en Colombia y obviamente en la región cafetera que es en la que actualemnte nos encontramos y nuestros territorio de estudio como grupo de investigación. Digo esto porque (aunque no hago citas o una referencia bibliográfica), es muy bien sabido que muchas de esas muertes fueron justificadas religiosa y politicamente por una lucha contra los comunistas, ateos, libertinos, señalados como representantes del mal. Eso, en medio de la ignorancia lo justificaba todo, como lo justifica en la actualidad disfrazado en otras palabras, la guerra contra el monstruo que recorre al mundo, que no ha muerto todavía, el comunismo.

En conclusión, me parece que la relación entre café, religión (prácticas eclesiales) y violencia cotidiana es la misma que existe en este momento, cambiando el producto, entre cocaina, o marihuana (dandole claro está la posición de ilegales y lo que ello implica a estas dos sustancias) y violencia cotidiana, donde la religión juega el papel que ha jugado toda la vida, y que se me olvidaba mencionar en los parráfos anteriores, como elemento encargado de mantener una ignorancia sistemática que no permite comprender la complejidad del fenomeno violencia y criminalidad y que por el contrario ejerce una función propiciadora de ello.

Lo que quiero decir, es que en la región, más allá de lo que puede generar el café como tal en la violencia, es la relación puramente comercial, económica, mercantíl que puede existir entre cualquier producto comercial, legal o ilegal que en palabras coloquiales este dando la pauta, dando la pasta, dejando la astilla, dando las ganancias mas grandes en terminos monetarios y la misma violencia (la inseparable muerte del dinero y muerte por el dinero); la iglesia continuará con su lavor de enceguecimiento colectivo perpetuo.

Julian M. dijo...

hago este comentario, para corregir un orror ortográfico de la madonna que cometí en el comentario anterior y que donde se de cuenta el profesor Super O me hecha del país: escribí lavor y era labor, jeje, qué pena, fue sin querer queriendo como diría el chavo.

Guillermo Aníbal Gärtner Tobón dijo...

Es bien dificil lograr la destreza necesaria para evitar semejantes "horrores" y creo que todos incurrimos en ello sobre todo cuando escribimos directamente en la plataforma. De "echo" Hecho, en tu corrección se delizó un "hecha" del país que se convierte en un imposible, así que condenado a permancer. Lo importante el contenido y la riqueza del comentario que comentaré a la vez en el debido momento. ¿Cuál es el debido momento? Cuando podamos leer los comentarios de los demás integrantes del equipo, o no es "Equipo"?